lunes, 18 de febrero de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
Teoria: Elementos del Lenguaje Teatral - Estructura Dramática
Elementos de la
Estructura Dramática - Serrano
Conflictos
Para el autor hay una instancia
previa a la acción llamada “pre-conflicto”. Ella, está conformada por las
circunstancias dadas y pueden ser resueltas de dos maneras: físicamente (de
forma animal) o psíquicamente (reprimiendo los impulsos). Las circunstancias (que
son previas al conflicto) que tensionan al actor lo obligan a improvisar.
Serrano dice que el conflicto
es “el choque de dos o más fuerzas”. Que, desde el plano técnico, nunca
ocurre en el plano psíquico. Es común que el actor intente resolver su conflicto
de forma intelectual sobre la forma física.
Los conflictos reales son siempre
interacciones dialógicas físico-psíquicas, imposibles de ser pensados. El
cuerpo, según Serrano, es quién investiga, no la cabeza. Hay
que hacer para comprender y no comprender para hacer. Los
componentes emocionales de una situación son producidos por el accionar del
actor. Éste es el que “construye” los factores físicos y síquicos como
tendencias opuestas en su propia persona o bien lucha contra algo exterior. En
estos procesos se entrecruzan (difíciles de separar) la atención, el compromiso
muscular, la voluntad y el pensamiento, que se van ordenando naturalmente sin
que el actor deba operar sobre cada campo aisladamente. Para el actor, los
conflictos jamás son palabras. Se trata siempre de objetivos por alcanzar,
hechos que se interponen.
Serrano
afirma que el conflicto se debe situar en el cuerpo (acciones físicas). Se debe
saltar de la comprensión intelectual a la actuación viva y comprometida. El
actor, partiendo de un gran compromiso corporal puede reconstruir las
situaciones dramáticas por las que transitan sus personajes, y así, enfrentar
las situaciones conflictivas. El resultado obtenido será la producción de
conductas equivalentes a las que tomaría el personaje. Construir un personaje
no es crear su psicología directamente sino su conducta partiendo de sus hechos
más materiales y controlables. Empezamos desde los comportamientos simples y
físicos para crear definiciones más psicológicas y sutiles.
Los
conflictos surgen del encuentro de dos o más fuerzas físicas que se oponen en
el territorio del propio cuerpo y en el escenario. Por otro lado está la unidad
con respeto al antagonismo (circunstancias dadas y vínculos: se tiene
que tener en cuenta el doble lazo existente entre el quiero de
nuestro personaje y el de nuestro antagonista. Ya que de esta oposición se
origina la lucha. El actor entrará en el mundo de la causalidad cuando sus
acciones pasen a ser de forma espontánea (reacción).
Hay tres tipos de conflictos:
Con el entorno: es el lugar donde transcurre la
ficción más las condiciones dadas. En este tipo de conflictos el entorno es un
factor invariable.
Con el otro: es el más común. No se puede
prever: sólo podemos conocer su desencadenamiento. El resto aparece como
consecuencia de la improvisación.
Pre-conflicto: es el conflicto con uno mismo,
según Serrano acompaña al “conflicto con el otro”. Está latente en el
personaje, listo para disparar acciones dramáticas. Están formados por una
pulsión corporal primaria y que es reprimida por una concepción cultural o una
conveniencia social.
Método de actuación
El
modo de actuar empieza conscientemente, pero luego uno se sumerge en lo espontáneo.
En un principio se actúa dentro de los límites del entorno y se realizan las
acciones más lógicas. La conducta del actor está limitada por la aceptación
inicial de las condiciones dadas. Aquí comienza la improvisación. Cuando la
escena finaliza, inicia el momento crítico (registro), dónde se repasan los
momentos y se ve cuáles se han logrado y cuáles no. Esto permitirá un nuevo
nivel de exploración en la próxima improvisación. Esto permitirá un
nuevo nivel de exploración en la próxima improvisación. Vamos armando el
pequeño camino hacia el personaje.
Entorno
En
la escena, todos los objetos, elementos, distancias, etc., son condicionantes
para la acción. Es necesario partir de la situación concreta en la que se
desarrollan las acciones para determinar lo que piensa y siente el personaje
(método de las acciones físicas).
El
entorno dramático, representa el contexto y está formado por el lugar físico y
por las condiciones dadas.
Más
allá de los espacios alternativos, el escenario (en cualquiera de sus
versiones) es considerado el entorno convencional del teatro. Se trata de un
lugar destacado, donde ocurre la ficción y presupone de un acuerdo tácito entre
el espectador y el actor. El escenario cuenta con un doble carácter: realidad
física (tablones de madera) y realidad convencional (un palacio, por ejemplo).
El uso del espacio real no requiere de un entrenamiento específico, sino que el
trabajo está en el actor para convencer al público mediante su accionar. Éstas,
son las encargadas de fusionar la realidad y lo convencional.
El
entorno, desde el punto de vista técnico, es el recipiente que contiene y
limita la operatividad. Modifica las acciones del actor, pero es a la vez su
resultado

Acción
Es
el elemento por el cual el teatro salta de la relativa abstracción del lenguaje
hacia la más compleja realización escénica. La acción escénica es
“toda conducta voluntaria y consciente que tiende hacia un fin determinado”, de
esta definición podemos sacar dos características fundamentales: se destaca el
origen voluntario y consciente de la acción; y también la finalidad hacia la
que se endereza de un modo racional y previsible.
Los
movimientos en la escena, que carecen de una finalidad transformadora, no son
considerados acción. El movimiento implica sólo un desplazamiento físico por el
lugar. La acción implica también un movimiento físico (excepto los
pre-conflictos, por su carácter personal) pero están doblados por su intención
transformadora, por sus “para qué”. Estos “para que” no pueden estar despegados
del aquí y ahora por ello Serrano dice que la acción sólo puede ser realizada
en el presente: no hay acciones ni en el pasado ni en el futuro.
El
segundo enemigo disfrazado de acción es el sentimiento. Los sentimientos no
pueden ser convocados voluntariamente y conscientemente. El actor no puede
convocarlos de forma directa. Los sentimientos, por lo menos en el teatro, son
más que causa de nuestra conducta son el resultado, la consecuencia de ellas.
La
emoción ni tiene origen voluntario y consciente ni posee un fin transformador,
por ello, dice Serrano, que el método de Strasberg que busca las causas y las
concentra en la emoción: yerra.
Por
otro lado, el autor hace hincapié en las formas de la acción. Allí llega a una
conclusión con respecto a las acciones reprimidas: reprimir los propios
impulsos en aras del “deber ser” es uno de los modos más frecuentes del uso de
la energía física en el mundo civilizado. El resultado: un combate físico
conmigo mismo, con mis instintos”. La represión es una forma de la acción,
ella conforma los pre-conflictos.
El “porqué” de una acción es su causa en el pasado. Metodológicamente el pasado, los porqués podían asociarse al uso de las condiciones dadas, a la recuperación intelectual de lo que sucedió antes y afuera de la escena. En cambio, los “para qué” (objetivos de la acción) se inscriben en el futuro, representan lo que el sujeto pretende conseguir. Los “Para qué” son lo que nos atornillan a la situación transformadora.
El “porqué” de una acción es su causa en el pasado. Metodológicamente el pasado, los porqués podían asociarse al uso de las condiciones dadas, a la recuperación intelectual de lo que sucedió antes y afuera de la escena. En cambio, los “para qué” (objetivos de la acción) se inscriben en el futuro, representan lo que el sujeto pretende conseguir. Los “Para qué” son lo que nos atornillan a la situación transformadora.
El
método de las acciones físicas se centra en la vinculación y utilización de los
“para qué” y el compromiso corporal. En la medida que el actor comienza a
vincularse con los factores reales del entorno, comenzando con su propia
corporalidad, en la medida en que profundiza su acción transformadora, va
obteniendo resultados que se hallan lejos de lo meramente racional y
pensado. Suponiendo que la lógica personal del actor haga aparecer rasgos poco
adecuados para el personaje, la crítica en los momentos donde no se improvisan
permite corregirlas añadiendo datos de la estructura, condiciones
dadas o conflictos.
Serrano
finaliza diciendo: “El método de las acciones físicas utiliza los
comportamientos naturales del sujeto. Lo que el actor tiene que hacer en
escena es lo mismo que podría hacer en la vida.

Sujeto
¿Cuál es el sujeto de la
acción escénica?
El actor. Que es, a la vez,
sujeto y objeto de su propio quehacer. Stanislavski propone que el sujeto
real proceda materialmente y asuma mediante su proceder efectivo los dichos y
los objetivos de la propuesta literaria o artística. Y así, el actor, al hacer
lo que hace el personaje, se irá transformando en él. Lo único que
exige del sujeto es su entrega físico-espiritual la adopción de los conflictos
del personaje y a partir de allí deja en plena libertad de accionar teniendo
como límites la estructura dramática y las réplicas pre escritas.
Construcción del personaje:
El actor comienza adoptando un
rol, es decir, tan solo una función dramática dentro de la estructura sin
profundiza ni en la caracterización ni en el individuación del personaje. Va
logrando un compromiso cada vez mayor con situaciones cambiantes que lo siguen
definiendo: lo sacan de sí mismo y lo acercan a lo propuesto por el dramaturgo.
Una vez finalizadas las pruebas investigativas, podrá encarar los procesos
propios de la caracterización que son una especie de vestimenta que se funde
con lo logrado. La improvisación es la que nos conduce hacia la identificación
con el personaje, es una praxis espontánea que surge desde el yo (mirada
interior, desde el submarino). En cuanto la caracterización, que son los rasgos
del personaje, no surge de la improvisación ya que son rasgos físicos,
raciales, de edad (mirada exterior). En la caracterización el actor observa un
prototipo: modos de hablar, de caminar, posturas, etc., en un principio este
registro es intelectual, hasta que pueden ser incorporados como un hábito.
Para resumir: el sujeto en el método de las
acciones físicas es el actor, que a medida en que se realiza lo solicitado por
la estructura, se construye un personaje.
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